Se entiende por currículum de Educación primaria el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de esta etapa educativa.
Las competencias básicas son aquellos aprendizajes que se consideran imprescindibles, desde un planteamiento integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos. Además, son aquellas competencias que debe haber desarrollado un joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de su vida. Existen ocho competencias básicas: competencia en comunicación lingüística (dominio de la lengua oral y escrita en múltiples contextos, y el uso funcional de, al menos, una lengua extranjera), competencia matemática (utilizar espontáneamente los elementos y razonamientos matemáticos para interpretar y producir información, para resolver problemas provenientes de situaciones cotidianas y para tomar decisiones), competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico (incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento y para interpretar el mundo, lo que exige la aplicación de conceptos y principios básicos. Supone, además, demostrar un espíritu crítico en la observación de la realidad y en el análisis de los mensajes informativos y publicitarios, así como unos hábitos de consumo responsables en la vida cotidiana), tratamiento de la información y competencia digital (implica ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también tener una actitud crítica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando sea necesario), competencia social y ciudadana (supone comprender la realidad social en que se vive, afrontar la convivencia y los conflictos empleando el juicio ético basado en los valores y prácticas democráticas, y ejercer la ciudadanía, actuando con criterio propio, contribuyendo a la construcción de la paz y la democracia, y manteniendo una actitud constructivista, solidaria y responsable ante el cumplimiento de derechos y obligaciones cívicas), competencia cultural y artística (se refiere tanto a la habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales, como a aquellas relacionadas con el empleo de algunos recursos de la expresión artística para realizar creaciones propias; implica un conocimiento básico de las distintas manifestaciones culturales; una actitud abierta, respetuosa, crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas y culturales; y un interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico), competencia para aprender a aprender (implica la conciencia, gestión y control de las propias capacidades y conocimientos desde un sentimiento de competencia o eficacia personal, e incluye tanto el pensamiento estratégico, como la capacidad de cooperar, de autoevaluarse y el manejo eficiente de un conjunto de recursos y técnicas de trabajo intelectual, todo lo cual se desarrolla a través de experiencias de aprendizaje conscientes y gratificantes, tanto individuales como colectivas) y autonomía e iniciativa personal (supone ser capaz de imaginar, emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico).
Las competencias básicas entiendo que deben ser trabajadas en todas las áreas. Me parece realmente interesante darme cuenta ahora de que a lo largo de mi experiencia escolar las he trabajado, sin saber que lo estaba haciendo. Además, creo que competencias como la de aprender a aprender o la de autonomía e iniciativa personal aún las sigo desarrollando y espero no dejar de hacerlo. Es más, espero poder ir realizando estas competencias de forma cada vez más completa y eficaz. Estas dos competencias también pueden aplicarse a la vida cotidiana. Es decir, no hace falta ser estudiante para desarrollarlas, basta sólo con prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor y a nosotros mismos.
La siguiente parte del BOE que más me ha llamado la atención es la descripción de cada área, atendiendo a cada ciclo. Haré un resumen de la primera área, para ver la estructura y enumeraré las demás áreas que componen toda la Educación primaria. No explicaré todas porque creo que es más importante saber la estructura de la explicación que cada uno de los contenidos de cada área. Si se dónde están los contenidos, puedo encontrarlos fácilmente.
Las áreas que se imparten en todos los ciclos de Educación Primaria son las siguientes: 1.- CONOCIMIENTO DEL MEDIO NATURAL, SOCIAL y CULTURAL. El currículum de esta área ha de atender al desarrollo evolutivo físico, sensorial y psíquico del alumnado, al pensamiento concreto del niño de seis a doce años, a su amplia capacidad e interés por aprender al establecer relaciones afectivas con elementos de su entorno y, también a la necesidad de iniciarlo en el pensamiento abstracto al final de esta etapa.
En este área toman mucha importancia las experiencias indirectas tanto escolares como personales y, además la información que niños y niñas reciben a diario de medios audiovisuales y tecnológicos. Por ejemplo, me acuerdo que en mi clase de “Cono” de 6º de Primaria la profe nos pedía que cada vez que viésemos algo en la tele que nos llamaba la atención o saliésemos al campo de excursión, etc… lo comentásemos en clase con el fin de aprender de las inquietudes y las dudas. Tenía una habilidad magistral para relacionar todos los temas con nuestras experiencias personales, además nos enseñó a escuchar y disfrutar las experiencias de todos los compañeros.
Esta área tiene varias contribuciones al desarrollo de las competencias básicas, la que más me ha llamado la atención es la contribución a la competencia aprender a aprender. El área deberá orientarse de manera que se favorezca el desarrollo de técnicas para aprender, organizar, memorizar y recuperar la información, y la reflexión sobre qué se ha aprendido, cómo y el esfuerzo para contarlo. Creo que, hasta ahora, no he desarrollado demasiado esta competencia. Pero poco a poco intento reflexionar sobre lo que aprendo cada día de los textos, de los compañeros, del aula… Es interesante reflexionar sobre lo que sabes con otros y contigo mismo.
Tras desarrollar las contribuciones del área al desarrollo de las competencias básicas, se desarrollan diez objetivos principales y generales relacionados con el área. Después, se hace una descripción detallada de los contenidos y los criterios de evaluación de los tres ciclos. Tras esto, se muestran algunas orientaciones metodológicas (es importante propiciar metodologías que ayuden a que niños y niñas se inicien en la comprensión del contexto en el que viven y que tomen conciencia de su pertenencia a una cultura, una sociedad y un medio concreto, que a su vez está en permanente cambio e interacción con otras culturas y sociedades, en un medio cada vez más global) como por ejemplo: partir en cualquier actividad de las ideas de los alumnos, de sus conocimientos y experiencias; centrar los aprendizajes en saber hacer; plantear estrategias de aproximación a los conceptos y no pretender que se produzca la elaboración completa de éstos; la importancia de la motivación y la implicación de cada niño en su propio proceso de aprendizaje está muy ligado a la relación que seamos capaces de establecer entre los nuevos conocimientos y su experiencia, y con la funcionalidad de los aprendizajes para que sean percibidos no sólo como contenidos escolares sino como saberes con aplicabilidad a situaciones reales diversas; el uso de bibliotecas y de tecnologías de comunicación ha de ser comprendido como un contenido inherente al área y hace de su uso una herramienta motivadora y facilitadora de los aprendizajes porque hace del medio algo experiencial.
En definitiva, las opciones metodológicas que se utilicen han de permitir a niños y niñas aprender trabajando, adquirir conocimientos sintiendo la necesidad de responder a preguntas que se formulan, a planificar, aunque sea de forma muy elemental, lo que se va a hacer, a elaborar pequeños proyectos y llevarlos a cabo, a extraer y comunicar conclusiones, y a hacerlo colaborando con los demás, aprendiendo que se avanza mejor si se forma parte de un proyecto común, en el que cada persona tiene responsabilidades individuales, pero objetivos comunes. Proyectos en los que el éxito y la satisfacción personal dependen también de los logros del grupo.
Después de esto, se muestran orientaciones para la evaluación, aplicando ésta tanto al grado de asimilación de los conocimientos, la incorporación y el manejo de información significativa, como la utilización de experiencias de laboratorio, trabajo de campo, consulta de mapas, elaboración de gráficos, líneas del tiempo… Además es importante evaluar el progreso del alumno por su capacidad de integrar nuevas informaciones, nuevos conceptos y cómo van proporcionando nuevas formas de entender la vida. Por otra parte, no pueden quedar fuera del ámbito de evaluación del área la comprobación del desarrollo de actitudes y valores respecto al medioambiente en cada uno de los alumnos.
2.- EDUCACIÓN ARTÍSTICA 3.- EDUCACIÓN FÍSICA 4.- EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA Y LOS DERECHOS HUMANOS (Sólo se imparte en 5º de Primaria) 5.- LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 6.- LENGUA EXTRANJERA 7.- MATEMÁTICAS
La última parte del currículum muestra una tabla con el horario para la etapa de Educación primaria (horas/semana).
EL SENTIDO DEL CURRÍCULUM EN LA ENSEÑANZA OBLIGATORIA
El texto me ha parecido muy interesante, me ha hecho reflexionar bastante sobre varias situaciones. Expondré primero las partes o frases que más me han llamado la atención y, a partir de ahí, intentaré explicar lo que he aprendido o reflexionado.
La educación obligatoria ha de tener como objetivo conseguir que prácticamente todos los jóvenes salgan de la escuela convertidos en personas cultas y solidarias, con capacidad para seguir aprendiendo a lo largo de su vida, con interés por la lectura, por las manifestaciones artísticas, por los avances científicos… Dicho de otro modo, queremos personas que lean periódicos, libros y otros materiales; que acudan a exposiciones artísticas de muy diverso tipo, que viajen y conozcan otros mundos, que practiquen deporte, que sean capaces de comprender los rudimentos de las explicaciones científicas de nuestro mundo… Todo esto está muy bien, pero no basta. No basta porque todo lo anterior requiere una capacidad económica que como estudiantes no tenemos. Personalmente, adoro ir al teatro, a exposiciones, leer libros y disfrutar de muchos tipos de música. Pero es cierto que todo ello está condicionado al dinero que poseamos. Seguimos en una sociedad de clases, en la que puedes ver teatro, pero dependiendo del dinero que tengas podrás acudir a unas obras o no, y la frecuencia con la que acudas variará. Puedes disfrutar de libros y discos, pero en muchas ocasiones no puedes hacerlos tuyos. Con esto quiero decir que, aun consiguiendo despertar el interés cultural de los alumnos, en muchas ocasiones éste se ve estancado por su posición económica, que, desgraciadamente, sigue siendo la base de toda nuestra sociedad.
Me encanta la frase de la democracia no se aprende, se practica. La escuela debería ser, en mi opinión, ese escenario en el que los niños y niñas poco a poco vayan desarrollando las capacidades para participar democráticamente en la sociedad. Mis experiencias frente a esta cuestión han sido pocas. Es cierto que en 6º de Primaria, como ya he nombrado otras veces, mi maestra se esforzaba porque participásemos en debates y cuestiones cercanas a nosotros. Pero, cuando he ido teniendo dudas sobre temas más “trascendentales” (racismo, discriminación por sexo, violencia de género, violencia juvenil, dictaduras y repúblicas…) ha sido en secundaria. Por desgracia no había tiempo para debatir, solo para memorizar datos y más datos. A mí no me sorprende que los debates diarios en la televisión consistan en “a ver quién grita más”. No nos han enseñado a hacerlo de otra forma. No disfrutamos de una sociedad democrática porque no sabemos ser buenos ciudadanos democráticos. La escuela y los maestros tienen una tarea bastante cruda, pero es un reto maravilloso. He de decir que elegí ser maestra porque creo que las cosas pueden cambiar y quiero ser partícipe del cambio desde el principio. Los niños son pequeños ciudadanos que han de comprender y elegir poco a poco cuál es su papel en nuestra sociedad.
Me ha encantado también el proverbio chino que dice que escucho y olvido, veo y recuerdo y hago y aprendo. Hacía referencia a la comparación entre la pedagogía transmisiva y la pedagogía progresista, apoyando ésta última. He sido alumna de la educación transmisiva y estoy siendo alumna de la educación constructivista o progresista (he entendido que es lo mismo o, al menos, tienen puntos comunes). Creo que la educación transmisiva o tradicional (me hace gracia usar este término, porque yo lo he utilizado para designar la educación que recibieron mis padres. La suya será ahora la educación “anterior a la tradicional”) me ha aportado cosas buenas. He aprendido a utilizar y descubrir mis métodos de estudio con los que poco a poco he ido memorizando datos de diferentes asignaturas. El problema de este sistema es que potencia básicamente la memorización de datos, sin pararse en la comprensión y relación con otros. Para mí el modelo perfecto de educación sería aquel que combinase la memoria, la comprensión, la relación, la crítica, la aplicación a situaciones reales… Son tantas condiciones que me resulta complicado enumerarlas todas. Pero, en definitiva, se trata de formarse y educarse, no de “vomitar” datos en un triste papel que llevará una nota probablemente poco acorde con lo que el alumno sabe o entiende.
Los profesores podrían promover discusiones en clase si se preocuparan menos por enseñar la idea correcta y más por explicar por qué la idea incorrecta está equivocada. Está demostrado que los alumnos que entienden esto último tienen un conocimiento más seguro de por qué la idea correcta es correcta. Durante mis años de instituto siempre me han enseñado que, normalmente, hay una idea correcta. Yo buscaba información por mi cuenta porque me resultaba imposible creer (sobre todo en algunos temas) que sólo existiese una verdad. Lo intentaba compartir en clase y el profesor me frenaba diciendo que iba a liar a mis compañeros, me frustraba bastante, pero nunca dejé de buscar más información sobre aquello que me inquietaba. A veces me resulta difícil hablar con ciertas personas por esto, porque su idea es la verdad, no admiten posibles críticas o rebatimientos. Posiblemente si se fomentasen los debates y la participación del alumnado estas actitudes desaparecerían poco a poco.
Por último, me ha encantado el apartado de inteligencias múltiples. Pero, ¿debería el maestro atender al alumno según la inteligencia que tenga más desarrollada y enfocar su aprendizaje a partir de ésta, o intentar desarrollar, en la medida de lo posible todas las inteligencias de modo que el alumno aprenda a disfrutar de todos los ámbitos con las que se relacionan? Me viene un momento que no sé en realidad si viene mucho al caso, pero lo contaré. Tenía un compañero en 2º y 3º de la ESO que le encantaba dibujar, era su forma de expresarse. Sus apuntes se basaban en dibujos, esquemas… hacía maquetas para sociales y matemáticas… Los profesores le prohibían dibujar en clase, sólo podía escribir con letras, debía expresarse con palabras, si tenía que decir la lección no le dejaban hacer su dibujo y, a partir de él explicarla… Poco a poco fue perdiendo interés por los estudios, empezó a suspender los exámenes, dejó de ser participativo (su forma de participación no era la “adecuada”). Le perdí la pista bastante, pero dejó los estudios rápido. Ahora me planteo que quizá, si hubiesen dejado que trabajase a su forma podría haber desarrollado un aprendizaje más que satisfactorio y hubiese aportado algo de “color y forma” a tanta palabra.
EL CURRÍCULUM
EL CURRÍCULUM (BOE)
Se entiende por currículum de Educación primaria el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de esta etapa educativa.
Las competencias básicas son aquellos aprendizajes que se consideran imprescindibles, desde un planteamiento integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos. Además, son aquellas competencias que debe haber desarrollado un joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de su vida.
Existen ocho competencias básicas: competencia en comunicación lingüística (dominio de la lengua oral y escrita en múltiples contextos, y el uso funcional de, al menos, una lengua extranjera), competencia matemática (utilizar espontáneamente los elementos y razonamientos matemáticos para interpretar y producir información, para resolver problemas provenientes de situaciones cotidianas y para tomar decisiones), competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico (incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento y para interpretar el mundo, lo que exige la aplicación de conceptos y principios básicos. Supone, además, demostrar un espíritu crítico en la observación de la realidad y en el análisis de los mensajes informativos y publicitarios, así como unos hábitos de consumo responsables en la vida cotidiana), tratamiento de la información y competencia digital (implica ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también tener una actitud crítica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando sea necesario), competencia social y ciudadana (supone comprender la realidad social en que se vive, afrontar la convivencia y los conflictos empleando el juicio ético basado en los valores y prácticas democráticas, y ejercer la ciudadanía, actuando con criterio propio, contribuyendo a la construcción de la paz y la democracia, y manteniendo una actitud constructivista, solidaria y responsable ante el cumplimiento de derechos y obligaciones cívicas), competencia cultural y artística (se refiere tanto a la habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales, como a aquellas relacionadas con el empleo de algunos recursos de la expresión artística para realizar creaciones propias; implica un conocimiento básico de las distintas manifestaciones culturales; una actitud abierta, respetuosa, crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas y culturales; y un interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico), competencia para aprender a aprender (implica la conciencia, gestión y control de las propias capacidades y conocimientos desde un sentimiento de competencia o eficacia personal, e incluye tanto el pensamiento estratégico, como la capacidad de cooperar, de autoevaluarse y el manejo eficiente de un conjunto de recursos y técnicas de trabajo intelectual, todo lo cual se desarrolla a través de experiencias de aprendizaje conscientes y gratificantes, tanto individuales como colectivas) y autonomía e iniciativa personal (supone ser capaz de imaginar, emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico).
Las competencias básicas entiendo que deben ser trabajadas en todas las áreas. Me parece realmente interesante darme cuenta ahora de que a lo largo de mi experiencia escolar las he trabajado, sin saber que lo estaba haciendo. Además, creo que competencias como la de aprender a aprender o la de autonomía e iniciativa personal aún las sigo desarrollando y espero no dejar de hacerlo. Es más, espero poder ir realizando estas competencias de forma cada vez más completa y eficaz. Estas dos competencias también pueden aplicarse a la vida cotidiana. Es decir, no hace falta ser estudiante para desarrollarlas, basta sólo con prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor y a nosotros mismos.
La siguiente parte del BOE que más me ha llamado la atención es la descripción de cada área, atendiendo a cada ciclo. Haré un resumen de la primera área, para ver la estructura y enumeraré las demás áreas que componen toda la Educación primaria. No explicaré todas porque creo que es más importante saber la estructura de la explicación que cada uno de los contenidos de cada área. Si se dónde están los contenidos, puedo encontrarlos fácilmente.
Las áreas que se imparten en todos los ciclos de Educación Primaria son las siguientes:
1.- CONOCIMIENTO DEL MEDIO NATURAL, SOCIAL y CULTURAL.
El currículum de esta área ha de atender al desarrollo evolutivo físico, sensorial y psíquico del alumnado, al pensamiento concreto del niño de seis a doce años, a su amplia capacidad e interés por aprender al establecer relaciones afectivas con elementos de su entorno y, también a la necesidad de iniciarlo en el pensamiento abstracto al final de esta etapa.
En este área toman mucha importancia las experiencias indirectas tanto escolares como personales y, además la información que niños y niñas reciben a diario de medios audiovisuales y tecnológicos. Por ejemplo, me acuerdo que en mi clase de “Cono” de 6º de Primaria la profe nos pedía que cada vez que viésemos algo en la tele que nos llamaba la atención o saliésemos al campo de excursión, etc… lo comentásemos en clase con el fin de aprender de las inquietudes y las dudas. Tenía una habilidad magistral para relacionar todos los temas con nuestras experiencias personales, además nos enseñó a escuchar y disfrutar las experiencias de todos los compañeros.
Esta área tiene varias contribuciones al desarrollo de las competencias básicas, la que más me ha llamado la atención es la contribución a la competencia aprender a aprender. El área deberá orientarse de manera que se favorezca el desarrollo de técnicas para aprender, organizar, memorizar y recuperar la información, y la reflexión sobre qué se ha aprendido, cómo y el esfuerzo para contarlo. Creo que, hasta ahora, no he desarrollado demasiado esta competencia. Pero poco a poco intento reflexionar sobre lo que aprendo cada día de los textos, de los compañeros, del aula… Es interesante reflexionar sobre lo que sabes con otros y contigo mismo.
Tras desarrollar las contribuciones del área al desarrollo de las competencias básicas, se desarrollan diez objetivos principales y generales relacionados con el área. Después, se hace una descripción detallada de los contenidos y los criterios de evaluación de los tres ciclos. Tras esto, se muestran algunas orientaciones metodológicas (es importante propiciar metodologías que ayuden a que niños y niñas se inicien en la comprensión del contexto en el que viven y que tomen conciencia de su pertenencia a una cultura, una sociedad y un medio concreto, que a su vez está en permanente cambio e interacción con otras culturas y sociedades, en un medio cada vez más global) como por ejemplo: partir en cualquier actividad de las ideas de los alumnos, de sus conocimientos y experiencias; centrar los aprendizajes en saber hacer; plantear estrategias de aproximación a los conceptos y no pretender que se produzca la elaboración completa de éstos; la importancia de la motivación y la implicación de cada niño en su propio proceso de aprendizaje está muy ligado a la relación que seamos capaces de establecer entre los nuevos conocimientos y su experiencia, y con la funcionalidad de los aprendizajes para que sean percibidos no sólo como contenidos escolares sino como saberes con aplicabilidad a situaciones reales diversas; el uso de bibliotecas y de tecnologías de comunicación ha de ser comprendido como un contenido inherente al área y hace de su uso una herramienta motivadora y facilitadora de los aprendizajes porque hace del medio algo experiencial.
En definitiva, las opciones metodológicas que se utilicen han de permitir a niños y niñas aprender trabajando, adquirir conocimientos sintiendo la necesidad de responder a preguntas que se formulan, a planificar, aunque sea de forma muy elemental, lo que se va a hacer, a elaborar pequeños proyectos y llevarlos a cabo, a extraer y comunicar conclusiones, y a hacerlo colaborando con los demás, aprendiendo que se avanza mejor si se forma parte de un proyecto común, en el que cada persona tiene responsabilidades individuales, pero objetivos comunes. Proyectos en los que el éxito y la satisfacción personal dependen también de los logros del grupo.
Después de esto, se muestran orientaciones para la evaluación, aplicando ésta tanto al grado de asimilación de los conocimientos, la incorporación y el manejo de información significativa, como la utilización de experiencias de laboratorio, trabajo de campo, consulta de mapas, elaboración de gráficos, líneas del tiempo… Además es importante evaluar el progreso del alumno por su capacidad de integrar nuevas informaciones, nuevos conceptos y cómo van proporcionando nuevas formas de entender la vida. Por otra parte, no pueden quedar fuera del ámbito de evaluación del área la comprobación del desarrollo de actitudes y valores respecto al medioambiente en cada uno de los alumnos.
2.- EDUCACIÓN ARTÍSTICA
3.- EDUCACIÓN FÍSICA
4.- EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA Y LOS DERECHOS HUMANOS (Sólo se imparte en 5º de Primaria)
5.- LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA
6.- LENGUA EXTRANJERA
7.- MATEMÁTICAS
La última parte del currículum muestra una tabla con el horario para la etapa de Educación primaria (horas/semana).
EL SENTIDO DEL CURRÍCULUM EN LA ENSEÑANZA OBLIGATORIA
El texto me ha parecido muy interesante, me ha hecho reflexionar bastante sobre varias situaciones. Expondré primero las partes o frases que más me han llamado la atención y, a partir de ahí, intentaré explicar lo que he aprendido o reflexionado.
La educación obligatoria ha de tener como objetivo conseguir que prácticamente todos los jóvenes salgan de la escuela convertidos en personas cultas y solidarias, con capacidad para seguir aprendiendo a lo largo de su vida, con interés por la lectura, por las manifestaciones artísticas, por los avances científicos… Dicho de otro modo, queremos personas que lean periódicos, libros y otros materiales; que acudan a exposiciones artísticas de muy diverso tipo, que viajen y conozcan otros mundos, que practiquen deporte, que sean capaces de comprender los rudimentos de las explicaciones científicas de nuestro mundo… Todo esto está muy bien, pero no basta. No basta porque todo lo anterior requiere una capacidad económica que como estudiantes no tenemos. Personalmente, adoro ir al teatro, a exposiciones, leer libros y disfrutar de muchos tipos de música. Pero es cierto que todo ello está condicionado al dinero que poseamos. Seguimos en una sociedad de clases, en la que puedes ver teatro, pero dependiendo del dinero que tengas podrás acudir a unas obras o no, y la frecuencia con la que acudas variará. Puedes disfrutar de libros y discos, pero en muchas ocasiones no puedes hacerlos tuyos. Con esto quiero decir que, aun consiguiendo despertar el interés cultural de los alumnos, en muchas ocasiones éste se ve estancado por su posición económica, que, desgraciadamente, sigue siendo la base de toda nuestra sociedad.
Me encanta la frase de la democracia no se aprende, se practica. La escuela debería ser, en mi opinión, ese escenario en el que los niños y niñas poco a poco vayan desarrollando las capacidades para participar democráticamente en la sociedad. Mis experiencias frente a esta cuestión han sido pocas. Es cierto que en 6º de Primaria, como ya he nombrado otras veces, mi maestra se esforzaba porque participásemos en debates y cuestiones cercanas a nosotros. Pero, cuando he ido teniendo dudas sobre temas más “trascendentales” (racismo, discriminación por sexo, violencia de género, violencia juvenil, dictaduras y repúblicas…) ha sido en secundaria. Por desgracia no había tiempo para debatir, solo para memorizar datos y más datos. A mí no me sorprende que los debates diarios en la televisión consistan en “a ver quién grita más”. No nos han enseñado a hacerlo de otra forma. No disfrutamos de una sociedad democrática porque no sabemos ser buenos ciudadanos democráticos. La escuela y los maestros tienen una tarea bastante cruda, pero es un reto maravilloso. He de decir que elegí ser maestra porque creo que las cosas pueden cambiar y quiero ser partícipe del cambio desde el principio. Los niños son pequeños ciudadanos que han de comprender y elegir poco a poco cuál es su papel en nuestra sociedad.
Me ha encantado también el proverbio chino que dice que escucho y olvido, veo y recuerdo y hago y aprendo. Hacía referencia a la comparación entre la pedagogía transmisiva y la pedagogía progresista, apoyando ésta última. He sido alumna de la educación transmisiva y estoy siendo alumna de la educación constructivista o progresista (he entendido que es lo mismo o, al menos, tienen puntos comunes). Creo que la educación transmisiva o tradicional (me hace gracia usar este término, porque yo lo he utilizado para designar la educación que recibieron mis padres. La suya será ahora la educación “anterior a la tradicional”) me ha aportado cosas buenas. He aprendido a utilizar y descubrir mis métodos de estudio con los que poco a poco he ido memorizando datos de diferentes asignaturas. El problema de este sistema es que potencia básicamente la memorización de datos, sin pararse en la comprensión y relación con otros. Para mí el modelo perfecto de educación sería aquel que combinase la memoria, la comprensión, la relación, la crítica, la aplicación a situaciones reales… Son tantas condiciones que me resulta complicado enumerarlas todas. Pero, en definitiva, se trata de formarse y educarse, no de “vomitar” datos en un triste papel que llevará una nota probablemente poco acorde con lo que el alumno sabe o entiende.
Los profesores podrían promover discusiones en clase si se preocuparan menos por enseñar la idea correcta y más por explicar por qué la idea incorrecta está equivocada. Está demostrado que los alumnos que entienden esto último tienen un conocimiento más seguro de por qué la idea correcta es correcta. Durante mis años de instituto siempre me han enseñado que, normalmente, hay una idea correcta. Yo buscaba información por mi cuenta porque me resultaba imposible creer (sobre todo en algunos temas) que sólo existiese una verdad. Lo intentaba compartir en clase y el profesor me frenaba diciendo que iba a liar a mis compañeros, me frustraba bastante, pero nunca dejé de buscar más información sobre aquello que me inquietaba. A veces me resulta difícil hablar con ciertas personas por esto, porque su idea es la verdad, no admiten posibles críticas o rebatimientos. Posiblemente si se fomentasen los debates y la participación del alumnado estas actitudes desaparecerían poco a poco.
Por último, me ha encantado el apartado de inteligencias múltiples. Pero, ¿debería el maestro atender al alumno según la inteligencia que tenga más desarrollada y enfocar su aprendizaje a partir de ésta, o intentar desarrollar, en la medida de lo posible todas las inteligencias de modo que el alumno aprenda a disfrutar de todos los ámbitos con las que se relacionan? Me viene un momento que no sé en realidad si viene mucho al caso, pero lo contaré. Tenía un compañero en 2º y 3º de la ESO que le encantaba dibujar, era su forma de expresarse. Sus apuntes se basaban en dibujos, esquemas… hacía maquetas para sociales y matemáticas… Los profesores le prohibían dibujar en clase, sólo podía escribir con letras, debía expresarse con palabras, si tenía que decir la lección no le dejaban hacer su dibujo y, a partir de él explicarla… Poco a poco fue perdiendo interés por los estudios, empezó a suspender los exámenes, dejó de ser participativo (su forma de participación no era la “adecuada”). Le perdí la pista bastante, pero dejó los estudios rápido. Ahora me planteo que quizá, si hubiesen dejado que trabajase a su forma podría haber desarrollado un aprendizaje más que satisfactorio y hubiese aportado algo de “color y forma” a tanta palabra.